General

China 1914, el principio del declive

Movimiento Cuatro de Mayo
Una muchedumbre de estudiantes se agolpa ante la plaza de Tiannamen el 4 de mayo de 1919.

Si a día de hoy China está considerada como una potencia mundial, es de recibo recordar que el País del Centro fue el centro neurálgico de la vida social, económica y política durante varios siglos, y no fue hasta principios del siglo XX cuando la Dinastía Qing se vio envuelta en una profunda crisis política y económica que desembocaría en el definitivo declive del país, ahogado por una rebelión interna que desembocaría en el advenimiento de la República de China, primero, seguido de varios cruentos episodios bélicos que sumirían al Gigante Asiático en varios decenios de guerra hasta el advenimiento de la República Popular en 1949.

Hace exactamente cien años China se encontraba en la encrucijada perfecta que acabó decantando la balanza hacia la desintegración de su hegemonía, y más tarde a la guerra civil. En 1914 las potencias europeas, enarboladas por varios decenios de progreso, se aventuraron en un conflicto armado que acabaría convirtiéndose en una Gran Guerra que segaría la vida a más de 10 millones de personas y marcaría para siempre el rumbo del siglo XX.

En 1914 China estaba comandada por el caudillo Yuan Shikai, que había sido nombrado Primer Ministro por la emperatriz Cixi ante la imposibilidad de aplacar las fuerzas revolucionarias alzadas contra el Imperio en 1911. Un año después Shikai juraba el cargo ante la nueva República, establecida en Nanjing, con la intención de mantener los restos del antiguo imperio, un esfuerzo que resultó en vano, al aprovechar las potencias extranjeras el período de inestabilidad para afianzar sus posiciones ante los restos del resquebrajado Imperio Qin. Lo hicieron Rusia y Gran Bretaña, que propiciaron la independencia de Mongolia Exterior y Tíbet en 1912 y 1914 respectivamente, convertidos en regímenes autocráticos auspiciados por San Petersburgo y Londres. Y lo hizo Japón, que aprovechándose de la victoria en la Primera Guerra Sino-japonesa, conminó a Yuan Shikai a aceptar las denominadas “Veintiuna Exigencias”, un conjunto de imposiciones que subyugaban a China bajo el dominio nipón. La debacle y la inestabilidad de China en 1914 se extendió como la pólvora provocando duras crisis de gobierno dentro de un país espoleado además por las potencias beligerantes en la primera contienda mundial, una situación que se agravó hasta el final de la década con los Movimientos del 4 de Mayo y la fundación del Partido Comunista de China. El resto ya es historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s